La Carpa de la Sed presidirá la Plaza del Centenario

Ocupará 10.000 metros cuadrados de la actual explanada de Usos Múltiples, así como la pendiente hasta la ribera del Pisuerga. El tráfico en la calle Antonio Lorenzo Hurtado quedará restringido.
Estética: El espacio estará salpicado de pastillas de jardines, estanques y fuentes. Conectará con el río mediante terrazas naturales en las que ubicarán miradores y lugares para el descanso.
La carpa: Tiene 46,5 metros de diámetro, quince de altura y 1.500 metros cuadrados de superficie. Tiene capacidad para mil personas y cuenta con gradas retráctiles para albergar diferentes eventos..La futura plaza prevista en la actual explanada de Usos Múltiples, junto al puente de Isabel La Católica, ocupará una hectárea y se prolongará hacia la ribera del Pisuerga invadiendo la calle Antonio Lorenzo Hurtado, que tendrá tráfico restringido en ese tramo.
El espacio liberado por el soterramiento de los coches mezclará pastillas vegetales y minerales con carácter filtrante. El agua recogida se usará en estanques, fuentes y chorros vaporizados que salpicarán esta plaza en la que se ubicará la Carpa de la Sed de la Expo del Agua de Zaragoza, adquirida por el Ayuntamiento de Valladolid en subasta por 12.000 euros.
Uno de los principales atractivos de este lugar de recreo, que el Ayuntamiento pretende tener listo para la primavera del 2011, es ganar las riberas del río para el disfrute de los vallisoletanos. Así, los planos proponen crear una especie de terrazas naturales en el desnivel hacia el cauce a las que se accederá por un senderos marcados con líneas de luminarias de bajo consumo y en el que se ubicarán miradores y lugares de descanso a diferentes alturas de la pendiente. Esta intervención incluye una renovación de la margen contraria para mejorar la estética cuando se mire desde esta nueva plaza.
El diseño se completa con un importante cambio en el puente de Isabel La Católica, acceso natural a esta plaza, comida ahora por los edificios administrativos que la rodean y saturada de tráfico. Para romper «la resistencia de los vecinos a cruzar el río» y acercarse a este gran espacio, los arquitectos proponen suavizar la imagen del paso sobre el Pisuerga. ¿Cómo? En primer lugar superponiendo sobre las dos aceras una pasarela de madera laminada que vuela fuera del tablero. También está previsto sustituir las barandillas por láminas de vidrio fotovoltaico y dibujar un carril bici, que conectaría el casco histórico con la senda para las dos ruedas que recorre la avenida de Salamanca. El proyecto, que se publicita como ecológico y sostenible, incluye la instalación de seis microgeneradores eólicos en el puente que abastecerán de energía a este nuevo complejo de recreo en la margen derecha.