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Nuevos plazos para el soterramiento situan el fin de la obra en 2019

Fuentes de la operación aseguraron ayer que 2013 será el año que arranquen los trabajos en el cogollo de la capital con el desmontaje del viaducto de Arco de Ladrillo. Este tajo, previo a la excavación del paso subterráneo para coches que llevará el tráfico desde la Carretera de Madrid hasta el antiguo Hospital Militar (García Morato), se prolongará durante dos años y se solapará con la entrada de la tuneladora por el apeadero de la Universidad. El nuevo planteamiento es que el túnel urbano se comience a horadar en 2014. Será en 2019 cuando toda la operación, con el bulevar de Rogers sobre el túnel incluido, culmine.

De momento la prioridad es inyectar dinero en el nuevo complejo ferroviario del Páramo de San Isidro, de manera que pueda estar concluido en abril de 2012 y se pueda abordar la mudanza de los actuales talleres. Así, se liberaría el grueso del suelo más atractivo de la operación y se comenzaría a sacar a la venta las parcelas. ¿A qué precios? Las mismas fuentes ya cuentan con una estimación. Por ejemplo el metro cuadrado en suelo urbanizado en VPO se venderá a 390 euros; para equipamientos privados a 295; en el caso de oficinas subirá hasta los 360, mientras que en vivienda libre la media se situará en los 1.500 euros. «Estamos hablando que una vivienda de 90 metros cuadrados junto al Campo Grande podría costar al comprador final unos 300.000 euros», calculan.

A día de hoy se puede hablar de optimismo moderado en el seno de esta sociedad. Después de duros meses de negociación con bancos y cajas, ya han cerrado las condiciones del grueso del préstamo, que vencerá el 31 de julio de 2021. La Sociedad recibirá 400 millones de euros -la petición inicial era de 626- a un tipo de interés del euríbor más un diferencial del 4%.
El sindicato bancario ha apretado las tuercas al máximo después de que las tasaciones de las cien hectáreas liberadas para la construcción de 6.000 viviendas rebajasen su valor de 1.065 millones a 818.

Hay que tener en cuenta que el del Consistorio no es hipotecario, mientras que la financiación de la operación del soterramiento es sobre el suelo, un bien muy depreciado en los últimos dos años. Además, la entidades saben que los ayuntamientos cuentan con ingresos periódicos procedentes de los impuestos y las tasas, mientras que la sociedad tiene que vender el terreno para devolver la deuda y el panorama inmobiliario, al menos a día de hoy, no es muy halagüeño que digamos.

BBVA, Banco Santander, ICO, Caja Madrid, La Caixa y Caja España-Caja Duero, que hoy decide en el comité de apoderados mancomunados (una especie de ejecutiva provisional) si mantiene su apoyo a la operación, son las entidades en las que se sustentará la transformación urbana de la capital de Castilla y León. No obstante, Banco Sabadell ha recibido también una invitación para participar en este proyecto ante la posibilidad de que algún miembro de esta agrupación financiera se descuelgue o reduzca su porcentaje de aportación.

Entre los cambios de estrategia de la Sociedad Alta Velocidad está dar prioridad máxima a los talleres y conectarlos con la red ferroviaria por el norte a través de dos vías, una de ancho internacional y otra de ibérico, para que los trenes tengan acceso a las zona de reparaciones y mantenimiento. El resto de la obra de la variante -desde El Pinar hasta San Isidro- será uno de los tajos que sufrirá una ralentización en la ejecución.

Pendiente está una decisión definitiva sobre la ampliación del futuro túnel urbano hacia el sur para salvar los barrios de La Rubia, Parque Alameda y Covaresa, tal y como han reclamado los vecinos. De momento la financiación obtenida da únicamente para soterrar los 5,1 kilómetros entre Pilarica y Argales, pero la «voluntad firme» de Alta Velocidad es que el túnel se alargue casi hasta la Ronda Exterior Sur.
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