La obra del entorno del Arco de Ladrillo pospuesta hasta verano de 2011
16/09/10 16:06 Incluido en: Urbanismo
Los trabajos previstos en el entorno del Arco de Ladrillo deberán esperar alrededor de un año. La aprobación del crédito bancario a largo plazo a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad que diese el visto bueno a la correspondiente tramitación administrativa y el inicio de la obra derivarán en que el retraso alcance hasta los doce meses sobre el cronograma previsto porque esta intervención urbanística estaba calculada para mediados de este mismo año, aplazándose posteriormente otros meses más aunque lo cierto es que ahora su inicio depende única y exclusivamente del dinero. De que el organismo disponga de liquidez para contratar la obra. Es más, fuentes de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad han asegurado que el retraso de un año es como «mínimo».
Las molestias y complicaciones a peatones, residentes en la zona y conductores cambian de fecha: verano de 2011. La piqueta que signifique el comienzo de las obras del soterramiento en el centro de la ciudad entrará más tarde hasta el punto de que la contratación de una empresa para la reestructuración de la movilidad por esta céntrica zona que conecta el centro de la capital vallisoletana con los barrios del sureste, así como para realizar un proyecto de difusión dirigido a la ciudadanía para dar a conocer los cambios, en su mayoría, relacionados con la movilidad.
Tanto el mencionado proyecto, como la contratación de la obra propiamente dicha está supeditada a la concesión del crédito a la sociedad pública integrada por el Ayuntamiento de Valladolid, la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Fomento. En tanto en cuanto esté solucionada esta circunstancia, y teniendo en cuenta en este punto que los técnicos más optimistas relacionados con la operación no creen que los bancos se pronuncien este año al respecto, empezaría una de las obras más complejas del proyecto: la demolición de la pasarela del Arco de Ladrillo, el desmontaje del monumento homónimo y la construcción de dos túneles: el de circulación rodada y el ferroviario, uno debajo del otro, afectando tanto a Arco de Ladrillo como a las calles de Farnesio, Puente Colgante y García Morato.
La obra civil de la operación ferroviaria será visible a partir del verano de 2011, aunque podría darse la circunstancia de que alguna semana anterior a esta actuación empezase la excavación del túnel mediante tuneladora por la zona norte del corredor ferroviario, es decir, por la antigua carretera de Renedo, una vez concluido además de construcción del tramo soterrado del Pinar de Antequera.
Así, las obras en el entorno del Arco de Ladrillo conllevarán el desvío de más de 30.000 vehículos diarios entre coches privados, furgonetas de reparto, autobuses urbanos y transporte escolar. Precisamente, los trabajos que ahora están llevándose a cabo en la calle Daniel del Olmo, el vial principal del Polígono de Argales que conecta la intersección de las avenidas de Arco de Ladrillo y de Madrid con el paseo de Zorrilla, servirán para dar salida al tráfico a partir del corte de la pasarela.
Las molestias y complicaciones a peatones, residentes en la zona y conductores cambian de fecha: verano de 2011. La piqueta que signifique el comienzo de las obras del soterramiento en el centro de la ciudad entrará más tarde hasta el punto de que la contratación de una empresa para la reestructuración de la movilidad por esta céntrica zona que conecta el centro de la capital vallisoletana con los barrios del sureste, así como para realizar un proyecto de difusión dirigido a la ciudadanía para dar a conocer los cambios, en su mayoría, relacionados con la movilidad.
Tanto el mencionado proyecto, como la contratación de la obra propiamente dicha está supeditada a la concesión del crédito a la sociedad pública integrada por el Ayuntamiento de Valladolid, la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Fomento. En tanto en cuanto esté solucionada esta circunstancia, y teniendo en cuenta en este punto que los técnicos más optimistas relacionados con la operación no creen que los bancos se pronuncien este año al respecto, empezaría una de las obras más complejas del proyecto: la demolición de la pasarela del Arco de Ladrillo, el desmontaje del monumento homónimo y la construcción de dos túneles: el de circulación rodada y el ferroviario, uno debajo del otro, afectando tanto a Arco de Ladrillo como a las calles de Farnesio, Puente Colgante y García Morato.
La obra civil de la operación ferroviaria será visible a partir del verano de 2011, aunque podría darse la circunstancia de que alguna semana anterior a esta actuación empezase la excavación del túnel mediante tuneladora por la zona norte del corredor ferroviario, es decir, por la antigua carretera de Renedo, una vez concluido además de construcción del tramo soterrado del Pinar de Antequera.
Así, las obras en el entorno del Arco de Ladrillo conllevarán el desvío de más de 30.000 vehículos diarios entre coches privados, furgonetas de reparto, autobuses urbanos y transporte escolar. Precisamente, los trabajos que ahora están llevándose a cabo en la calle Daniel del Olmo, el vial principal del Polígono de Argales que conecta la intersección de las avenidas de Arco de Ladrillo y de Madrid con el paseo de Zorrilla, servirán para dar salida al tráfico a partir del corte de la pasarela.
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