El PGOU permitirá ocupar edificios con fines unicamente comerciales
En Valladolid una tienda sólo puede ocupar la planta baja, que da a la calle, el primer piso y el sótano. El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) establece esta limitación para el Casco Histórico. Una rigidez que ha expulsado del centro de la ciudad a grandes multinacionales interesadas en abrir mercado en la ciudad. La gran cadena de libros, discos, películas, y nuevas tecnologías Fnac; o de moda como la alemana H&M y la inglesa Primark son los ejemplos más significativos, según apuntaron fuentes distintas del sector.
Hasta el Ayuntamiento han llegado propuestas para convertir en edificios completamente comerciales un bloque de la Plaza Mayor donde se encontraba la tienda de Regalos Javier (ahora vacío) o el inmueble donde estuvo asentado el BBVA en la calle Santiago. Sin embargo, la única posibilidad para garantizar su viabilidad era una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana para cada caso. Su tramitación, sin que surja ningún tipo de problema, llevan al menos año y medio de demora, al que hay que sumar la concesión posterior de la licencia de obras; un tiempo que no han estado dispuestos a esperar las grandes cadenas.
La multinacional textil H&M ha desestimado el centro de Valladolid, su emplazamiento natural en otras ciudades (las más próximas son Palencia o Salamanca) y ha optado por instalarse en el centro comercial Vallsur, actualmente en obras para adaptarse al desembarco de la tienda a partir de septiembre. Allí dispondrá de 3.000 metros cuadrados, de los cuales 2.000 serán de venta al público.
Primark será una de las firmas de referencia que han llegado a un acuerdo para implantarse en el nuevo centro comercial ligado a Ikea, con una superficie de venta al público de 4.500 metros.
Los comerciantes de Valladolid han solicitado al Ayuntamiento que acometa las reformas necesarias para que las grandes cadenas puedan instalarse en el centro de la ciudad. "Somos conscientes de que estas tiendas son una competencia pero también un polo de atracción de clientes al centro de la ciudad", argumenta el presidente de la Agrupación Vallisoletana del Comercio (Avadeco), Alejandro García Pellitero. "Preferimos que se instalen junto al comercio tradicional para que estén más cerca de los clientes antes de que se desplacen a las grandes superficies a las afueras de la ciudad", añade.
"La actual normativa es excesivamente proteccionista y sería preciso un cambio para facilitar un desarrollo comercial y de la ciudad acorde con los tiempos que corren", asegura también el presidente de Avadeco, consciente de las dificultades que conlleva conjugar estos intereses con evitar la especulación urbanística.
Hasta el Ayuntamiento han llegado propuestas para convertir en edificios completamente comerciales un bloque de la Plaza Mayor donde se encontraba la tienda de Regalos Javier (ahora vacío) o el inmueble donde estuvo asentado el BBVA en la calle Santiago. Sin embargo, la única posibilidad para garantizar su viabilidad era una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana para cada caso. Su tramitación, sin que surja ningún tipo de problema, llevan al menos año y medio de demora, al que hay que sumar la concesión posterior de la licencia de obras; un tiempo que no han estado dispuestos a esperar las grandes cadenas.
La multinacional textil H&M ha desestimado el centro de Valladolid, su emplazamiento natural en otras ciudades (las más próximas son Palencia o Salamanca) y ha optado por instalarse en el centro comercial Vallsur, actualmente en obras para adaptarse al desembarco de la tienda a partir de septiembre. Allí dispondrá de 3.000 metros cuadrados, de los cuales 2.000 serán de venta al público.
Primark será una de las firmas de referencia que han llegado a un acuerdo para implantarse en el nuevo centro comercial ligado a Ikea, con una superficie de venta al público de 4.500 metros.
Los comerciantes de Valladolid han solicitado al Ayuntamiento que acometa las reformas necesarias para que las grandes cadenas puedan instalarse en el centro de la ciudad. "Somos conscientes de que estas tiendas son una competencia pero también un polo de atracción de clientes al centro de la ciudad", argumenta el presidente de la Agrupación Vallisoletana del Comercio (Avadeco), Alejandro García Pellitero. "Preferimos que se instalen junto al comercio tradicional para que estén más cerca de los clientes antes de que se desplacen a las grandes superficies a las afueras de la ciudad", añade.
"La actual normativa es excesivamente proteccionista y sería preciso un cambio para facilitar un desarrollo comercial y de la ciudad acorde con los tiempos que corren", asegura también el presidente de Avadeco, consciente de las dificultades que conlleva conjugar estos intereses con evitar la especulación urbanística.
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