El polígono agroalimentario de Palomares y Las Arenas darán cabida a 5.200 pisos
25/06/11 13:47 Incluido en: Areas Industriales
El polígono agroalimentario de Palomares, uno de los proyectos estrella del Ayuntamiento de Valladolid para esta legislatura, ha dado sus primeros pasos. La Junta Local de Gobierno ha aprobado el avance del plan parcial para el desarrollo urbanístico de 271 hectáreas de suelo en las que se asentará el mayor desarrollo industrial previsto en Valladolid y que incluye un puerto seco para la distribución de mercancías a través de Santander.
La aprobación del avance supone un primer paso antes de solicitar a la Junta de Castilla y León que someta el proyecto a Evaluación de Impacto Ambiental y con las modificaciones que se incorporen, proseguir la tramitación administrativa. El objetivo es que las obras de urbanización puedan comenzar dentro de un año, de modo que durante esta misma legislatura puedan comenzar a instalarse empresas. "Ya se han puesto en contacto con el Ayuntamiento industrias muy interesadas en el proyecto", explicó el consejero de Presidencia Fernando Rubio.
El proyecto contempla la unión de dos grandes sectores, Las Arenas y Palomares con el objetivo de dar resolver de una manera homogénea los problemas de comunicaciones, infraestructuras, en un solo plan. El promotor principal es Bancaja, junto al propio Ayuntamiento de Valladolid.
Mezcla de usos
El documento del plan parcial contempla un aprovechamiento superior a las 840.000 metros cuadrados de uso industrial, que es el uso predominante dentro del proyecto. A ellos hay que sumar otros 220.000 metros cuadrados de uso terciario entre los que se incluyen parcelas comerciales, hoteles o edificios de oficinas.
Al margen del aprovechamiento productivo, el nuevo área industrial contará con suelo para unas 5.200 viviendas, la mitad de ellas de protección oficial, con lo que se persigue la mezcla de usos.
Una de las principales ventajas del proyecto es su buena comunicación que permite los accesos mediante la actual Ronda Norte y en el futuro también lo serán por la variante ferroviaria y la Ronda Exterior Norte. "Esta iniciativa forma parte de la apuesta municipal para favorecer la creación de empleo y dar facilidades a la actividad empresarial ligada a sectores tan arraigados en Valladolid como el agroalimentario y el tecnológico", según destacó también la concejala de Urbanismo, Cristina Vidal, quien también reconoció el impulso dado al proyecto por Manuel Sánchez, al frente de la Concejalía de Infraestructuras.
El Ayuntamiento de Valladolid retomará ahora las conversaciones con el nuevo Gobierno de Cantabria para impulsar el desarrollo del Puerto Seco ligado al proyecto urbanístico. Cabe recordar que el convenio firmado cinco días antes de las elecciones se materializó cuando aún gobernaba el Partido Regionalista de Cantabria, liderado por Miguel Ángel Revilla, y ahora existe un nuevo equipo al frente del Partido Popular.
La aprobación del avance supone un primer paso antes de solicitar a la Junta de Castilla y León que someta el proyecto a Evaluación de Impacto Ambiental y con las modificaciones que se incorporen, proseguir la tramitación administrativa. El objetivo es que las obras de urbanización puedan comenzar dentro de un año, de modo que durante esta misma legislatura puedan comenzar a instalarse empresas. "Ya se han puesto en contacto con el Ayuntamiento industrias muy interesadas en el proyecto", explicó el consejero de Presidencia Fernando Rubio.
El proyecto contempla la unión de dos grandes sectores, Las Arenas y Palomares con el objetivo de dar resolver de una manera homogénea los problemas de comunicaciones, infraestructuras, en un solo plan. El promotor principal es Bancaja, junto al propio Ayuntamiento de Valladolid.
Mezcla de usos
El documento del plan parcial contempla un aprovechamiento superior a las 840.000 metros cuadrados de uso industrial, que es el uso predominante dentro del proyecto. A ellos hay que sumar otros 220.000 metros cuadrados de uso terciario entre los que se incluyen parcelas comerciales, hoteles o edificios de oficinas.
Al margen del aprovechamiento productivo, el nuevo área industrial contará con suelo para unas 5.200 viviendas, la mitad de ellas de protección oficial, con lo que se persigue la mezcla de usos.
Una de las principales ventajas del proyecto es su buena comunicación que permite los accesos mediante la actual Ronda Norte y en el futuro también lo serán por la variante ferroviaria y la Ronda Exterior Norte. "Esta iniciativa forma parte de la apuesta municipal para favorecer la creación de empleo y dar facilidades a la actividad empresarial ligada a sectores tan arraigados en Valladolid como el agroalimentario y el tecnológico", según destacó también la concejala de Urbanismo, Cristina Vidal, quien también reconoció el impulso dado al proyecto por Manuel Sánchez, al frente de la Concejalía de Infraestructuras.
El Ayuntamiento de Valladolid retomará ahora las conversaciones con el nuevo Gobierno de Cantabria para impulsar el desarrollo del Puerto Seco ligado al proyecto urbanístico. Cabe recordar que el convenio firmado cinco días antes de las elecciones se materializó cuando aún gobernaba el Partido Regionalista de Cantabria, liderado por Miguel Ángel Revilla, y ahora existe un nuevo equipo al frente del Partido Popular.
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