arco de ladrillo tunel estacion autobuses plan rogers demolicion viaducto
La obra de Arco Ladrillo se retrasa hasta septiembre
16/03/10 20:53 Incluido en: Urbanismo

El corte durante dos años del Arco de Ladrillo y Puente Colgante para el desmontaje del viaducto y posterior construcción del túnel para coches afectará de forma extraordinaria a la movilidad en Valladolid. Los más de cien mil conductores que a diario utilizan la Carretera de Madrid (54.000 vehículos), García Morato (40.000) y Puente Colgante (27.000) tendrán que buscar itinerarios alternativos para circular por la ciudad. La máxima será evitar a toda costa el entorno de esta 'X' situada en pleno corazón del callejero. Antes de meter las excavadoras en este enclave, deberán estar abiertas la avenida de Salamanca y la Ronda Exterior, dos desagües fundamentales para asumir las nuevas corrientes circulatorias.
En una primera fase, se clausurará el Arco de Ladrillo en ambos sentidos, entre Paseo de Farnesio y el Hotel Kris Parque. Después, el cierre alcanzará hasta García Morato (a la altura del Hospital Militar) y obligará también a cerrar toda la vía de Puente Colgante, desde Recondo hasta el Paseo de Zorrilla. En esta calle únicamente se permitirá el acceso a los que tengan plaza de garaje y es probable que el aparcamiento disuasorio de la calle La India quede inutilizado.
Desde hace meses los técnicos de la operación ferroviaria trabajan buscando alternativas para el tráfico. En primer lugar, los vehículos que lleguen de Laguna de Duero por Arco de Ladrillo tendrán la posibilidad de acceder al casco urbano por Juan Carlos I, Arcas Reales y Paseo de Farnesio. A partir de este punto, habrá obras.
Para los que circulen en sentido contrario, desde el puente de García Morato en dirección Carretera de Madrid, no les quedará otra que coger el Paseo de Zorrilla para incorporarse a la N-601 bien por Daniel del Olmo, bien por la saturada Ronda Interior o por la novísima circunvalación exterior.
Es de esperar un incremento muy importante de tráfico en Daniel del Olmo, arteria central del polígono de Argales, que se convertirá en un rodeo muy transitado. En este momento, la vía es un poco caótica y un punto con alta siniestralidad, especialmente en la confluencia con Arca Real. Tres rotondas -dos sin semáforos-, dos franjas de aparcamiento a cada lado y una mediana que es utilizada por muchos como estacionamiento no conforman el mejor escenario para recibir a tantos coches. Como solución no es descartable la eliminación de los aparcamientos en línea, de manera que haya dos carriles reales en cada sentido. En el caso de la mediana, se podría plantear un estrechamiento o incluso su eliminación para ganar espacio, ya que esta calle albergará también tráfico pesado con el movimiento de tierras del túnel. La regulación semafórica en los tres cruces es inevitable.
Otro de los anuncios realizados por el alcalde para aliviar los efectos de esta primera obra del soterramiento en el centro de la ciudad es la creación de un carril bus en el Paseo de Zorrilla, ya que la calle Puente Colgante perderá las cuatro paradas cuando la obra esté avanzada. La ubicación de este cauce exclusivo para el transporte público se haría únicamente en dirección sur y no cabría en el actual carril auxiliar. Un problema añadido es que los coches que vayan a girar a la derecha interrumpirían el tránsito de los autobuses. Por eso en Auvasa están planteando acercar las marquesinas a la calzada central, de manera que los autobuses tengan más facilidad para incorporarse al tráfico general de esta vía.
Otro entorno a estudiar es el de El Corte Inglés. La gran concentración de autobuses obligará a tomar medidas. Aquí sí que sería técnicamente más fácil crear un carril bus entre el centro comercial y el Cuatro de Marzo si se despejase de coches y se ocupase parte de la franja de aparcamiento. En la parada frente a los grandes almacenes se plantea dibujar un gran carril-dársena para evitar la acumulación de autobuses a la salida del semáforo y en la rotonda que lleva a Parquesol por el puente Juan de Austria.
LOS DATOS
32 millones de euros gastará la Sociedad Alta Velocidad en el túnel para coches de Arco de Ladrillo, que encauzará bajo tierra los vehículos procedentes de Laguna en dirección al Paseo de Zorrilla. El consejo de la Sociedad Alta Velocidad, pendiente de reunirse, tiene que adjudicar esta obra.
Desmontaje y excavación. El desmontaje del viaducto y la excavación del túnel comenzarán en septiembre y se prolongarán durante dos años.
Afecciones. Un total de 121.000 vehículos se verán afectados por las obras que conllevarán el corte de Arco de Ladrillo y Puente Colgante.
El más largo. El futuro túnel, con entrada a la altura de Farnesio y salida en García Morato (Hospital Militar), tendrá 780 metros de longitud y estará vigilado las 24 horas.
0 Comments