La capital vuelve a perder población aunque crece su alfoz

El 62% de los municipios vallisoletanos perdieron vecinos durante el año 2008. Son 140 pueblos (el año anterior la pérdida afectaba 'sólo' a 116). Y también la capital. Lo certifica el Instituto Nacional de Estadística (INE) que acaba de publicar los últimos datos de población, el padrón oficial que regirá durante el próximo año y que recoge cifras correspondientes al 1 de enero del 2009.
El número general es bueno. La provincia crece en población. Y llega hasta los 532.575 vecinos, 3.556 habitantes más que en el padrón oficial a 1 de enero del 2008. Sin embargo, son de nuevo los municipios del alfoz, los más cercanos a la capital, los que acaparan este crecimiento demográfico. Arroyo de la Encomienda ya no es la locomotora poblacional de otros años. Es cierto que, en número absolutos, es el municipio que más crece (ya tiene el doble de vecinos que Peñafiel), pero no aguanta el tirón de años pasados. Esta vez ha crecido con 844 nuevos residentes, frente a los 1.282 de la revisión anterior.
La conquista del adosado o del piso a mejor precio se ha trasladado al segundo cinturón de la ciudad. Ahora son municipios como Aldeamayor de San Martín (crece el 16,09%) o Renedo (el 11,11%) los que lideran los porcentajes de llegada de jóvenes atraídos por el metro cuadrado más barato.
Y Valladolid ciudad vuelve a perder vecinos. De nuevo. La capital se deja 597 vecinos por el camino. Si a eso se suma que la llegada de inmigrantes cada vez es menor tenemos el círculo casi completo.
En cualquier caso, la crisis no sólo afecta a la capital, claro, sino que también se deja sentir en los municipios de alrededor. El alfoz sigue sumando, pero no lo hace al ritmo de otros años. Esta vez su incremento ha sido de 2.905 nuevos residentes. El año anterior, los 12 municipios del entorno de la capital crecieron con 4.286 nuevos vecinos. Y un año antes fueron 4.937. En la actualidad, esta docena de localidades (Arroyo, La Cistérniga, Zaratán, Villanubla, Tudela de Duero, Simancas, Boecillo, Cabezón, Cigales, Renedo, Laguna y Santovenia) suman 79.372 residentes, una cuarta parte de los que viven en la capital.
La mayor parte de los municipios de la provincia se han dejado vecinos por el camino durante el último año. La sangría se ceba, de nuevo, con Tierra de Campos, y sus dos cabeceras de comarca ven cómo su padrón adelgaza. Mayorga cae con 35 vecinos. Villalón de Campos baja con 27. Y un poco más al sur, Medina de Rioseco vive una de las tragedias demográficas de la provincia. Por primera vez en años se sitúa por debajo de los 5.000 residentes. Ahora son, según datos oficiales, 4.977 vecinos. Esta frontera de los 5.000 habitantes es importante, puesto que se trata de una de las rayas que marca la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local para la asunción de competencias en el municipio.
A partir de ese número de vecinos, los ayuntamientos tienen reconocido el derecho a prestar servicios de parque, biblioteca, mercado y tratamiento de residuos. Una vez consolidados, es difícil que se dejen de prestar, pero la Corporación local no las tendría entre sus competencias. Al borde de los 5.000 también se sitúa otra localidad, Zaratán, aunque en este caso sigue el camino inverso. Este municipio no ha hecho sino engordar su padrón con nuevos vecinos. La última revisión oficial le coloca a un pasito de superar esta cifra.
Después de la capital, el municipio más poblado de la provincia es Laguna de Duero que, con 21.762 vecinos, parece haber consolidado su población. En tercera posición (después de la capital y Laguna) está Medina del Campo, con 21.540 residentes. Después Arroyo (11.716) y Tordesillas (9.067). Le siguen en la lista Tudela de Duero (8.503), La Cistérniga (7.873), Íscar (6.902 vecinos, pierde 11) Peñafiel (5.592), Simancas (5.152) y, al borde de los 5.000, Zaratán (4.992) y Medina de Rioseco (4.977).