soterramiento, tunel, arco ladrillo, plan rogers
El soterramiento comenzará en 2014
30/01/11 23:52 Incluido en: Reordenacion Ferroviaria
El Alcalde de Valladolid estima que el grueso de la transformación del entorno de la estación comenzará en 2013 con el desmantelamiento del Arco de Ladrillo.
Ese mismo año serán comercializadas las primeras parcelas para su desarrollo urbanistico y un año después, esto es en 2014 las tuneladoras deben estar trabajando.
Ese mismo año serán comercializadas las primeras parcelas para su desarrollo urbanistico y un año después, esto es en 2014 las tuneladoras deben estar trabajando.
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Nuevos plazos para el soterramiento situan el fin de la obra en 2019
20/01/11 17:21 Incluido en: Reordenacion Ferroviaria
Fuentes de la operación aseguraron ayer que 2013 será el año que arranquen los trabajos en el cogollo de la capital con el desmontaje del viaducto de Arco de Ladrillo. Este tajo, previo a la excavación del paso subterráneo para coches que llevará el tráfico desde la Carretera de Madrid hasta el antiguo Hospital Militar (García Morato), se prolongará durante dos años y se solapará con la entrada de la tuneladora por el apeadero de la Universidad. El nuevo planteamiento es que el túnel urbano se comience a horadar en 2014. Será en 2019 cuando toda la operación, con el bulevar de Rogers sobre el túnel incluido, culmine.
De momento la prioridad es inyectar dinero en el nuevo complejo ferroviario del Páramo de San Isidro, de manera que pueda estar concluido en abril de 2012 y se pueda abordar la mudanza de los actuales talleres. Así, se liberaría el grueso del suelo más atractivo de la operación y se comenzaría a sacar a la venta las parcelas. ¿A qué precios? Las mismas fuentes ya cuentan con una estimación. Por ejemplo el metro cuadrado en suelo urbanizado en VPO se venderá a 390 euros; para equipamientos privados a 295; en el caso de oficinas subirá hasta los 360, mientras que en vivienda libre la media se situará en los 1.500 euros. «Estamos hablando que una vivienda de 90 metros cuadrados junto al Campo Grande podría costar al comprador final unos 300.000 euros», calculan.
A día de hoy se puede hablar de optimismo moderado en el seno de esta sociedad. Después de duros meses de negociación con bancos y cajas, ya han cerrado las condiciones del grueso del préstamo, que vencerá el 31 de julio de 2021. La Sociedad recibirá 400 millones de euros -la petición inicial era de 626- a un tipo de interés del euríbor más un diferencial del 4%.
El sindicato bancario ha apretado las tuercas al máximo después de que las tasaciones de las cien hectáreas liberadas para la construcción de 6.000 viviendas rebajasen su valor de 1.065 millones a 818.
Hay que tener en cuenta que el del Consistorio no es hipotecario, mientras que la financiación de la operación del soterramiento es sobre el suelo, un bien muy depreciado en los últimos dos años. Además, la entidades saben que los ayuntamientos cuentan con ingresos periódicos procedentes de los impuestos y las tasas, mientras que la sociedad tiene que vender el terreno para devolver la deuda y el panorama inmobiliario, al menos a día de hoy, no es muy halagüeño que digamos.
BBVA, Banco Santander, ICO, Caja Madrid, La Caixa y Caja España-Caja Duero, que hoy decide en el comité de apoderados mancomunados (una especie de ejecutiva provisional) si mantiene su apoyo a la operación, son las entidades en las que se sustentará la transformación urbana de la capital de Castilla y León. No obstante, Banco Sabadell ha recibido también una invitación para participar en este proyecto ante la posibilidad de que algún miembro de esta agrupación financiera se descuelgue o reduzca su porcentaje de aportación.
Entre los cambios de estrategia de la Sociedad Alta Velocidad está dar prioridad máxima a los talleres y conectarlos con la red ferroviaria por el norte a través de dos vías, una de ancho internacional y otra de ibérico, para que los trenes tengan acceso a las zona de reparaciones y mantenimiento. El resto de la obra de la variante -desde El Pinar hasta San Isidro- será uno de los tajos que sufrirá una ralentización en la ejecución.
Pendiente está una decisión definitiva sobre la ampliación del futuro túnel urbano hacia el sur para salvar los barrios de La Rubia, Parque Alameda y Covaresa, tal y como han reclamado los vecinos. De momento la financiación obtenida da únicamente para soterrar los 5,1 kilómetros entre Pilarica y Argales, pero la «voluntad firme» de Alta Velocidad es que el túnel se alargue casi hasta la Ronda Exterior Sur.
De momento la prioridad es inyectar dinero en el nuevo complejo ferroviario del Páramo de San Isidro, de manera que pueda estar concluido en abril de 2012 y se pueda abordar la mudanza de los actuales talleres. Así, se liberaría el grueso del suelo más atractivo de la operación y se comenzaría a sacar a la venta las parcelas. ¿A qué precios? Las mismas fuentes ya cuentan con una estimación. Por ejemplo el metro cuadrado en suelo urbanizado en VPO se venderá a 390 euros; para equipamientos privados a 295; en el caso de oficinas subirá hasta los 360, mientras que en vivienda libre la media se situará en los 1.500 euros. «Estamos hablando que una vivienda de 90 metros cuadrados junto al Campo Grande podría costar al comprador final unos 300.000 euros», calculan.
A día de hoy se puede hablar de optimismo moderado en el seno de esta sociedad. Después de duros meses de negociación con bancos y cajas, ya han cerrado las condiciones del grueso del préstamo, que vencerá el 31 de julio de 2021. La Sociedad recibirá 400 millones de euros -la petición inicial era de 626- a un tipo de interés del euríbor más un diferencial del 4%.
El sindicato bancario ha apretado las tuercas al máximo después de que las tasaciones de las cien hectáreas liberadas para la construcción de 6.000 viviendas rebajasen su valor de 1.065 millones a 818.
Hay que tener en cuenta que el del Consistorio no es hipotecario, mientras que la financiación de la operación del soterramiento es sobre el suelo, un bien muy depreciado en los últimos dos años. Además, la entidades saben que los ayuntamientos cuentan con ingresos periódicos procedentes de los impuestos y las tasas, mientras que la sociedad tiene que vender el terreno para devolver la deuda y el panorama inmobiliario, al menos a día de hoy, no es muy halagüeño que digamos.
BBVA, Banco Santander, ICO, Caja Madrid, La Caixa y Caja España-Caja Duero, que hoy decide en el comité de apoderados mancomunados (una especie de ejecutiva provisional) si mantiene su apoyo a la operación, son las entidades en las que se sustentará la transformación urbana de la capital de Castilla y León. No obstante, Banco Sabadell ha recibido también una invitación para participar en este proyecto ante la posibilidad de que algún miembro de esta agrupación financiera se descuelgue o reduzca su porcentaje de aportación.
Entre los cambios de estrategia de la Sociedad Alta Velocidad está dar prioridad máxima a los talleres y conectarlos con la red ferroviaria por el norte a través de dos vías, una de ancho internacional y otra de ibérico, para que los trenes tengan acceso a las zona de reparaciones y mantenimiento. El resto de la obra de la variante -desde El Pinar hasta San Isidro- será uno de los tajos que sufrirá una ralentización en la ejecución.
Pendiente está una decisión definitiva sobre la ampliación del futuro túnel urbano hacia el sur para salvar los barrios de La Rubia, Parque Alameda y Covaresa, tal y como han reclamado los vecinos. De momento la financiación obtenida da únicamente para soterrar los 5,1 kilómetros entre Pilarica y Argales, pero la «voluntad firme» de Alta Velocidad es que el túnel se alargue casi hasta la Ronda Exterior Sur.
Alta Velocidad destinará 32 millones al túnel para coches de Arco de Ladrillo
14/11/09 20:43 Incluido en: Urbanismo | Plan Rogers
El actual viaducto será desmontado con maquinaria de hilo diamantado en bloques de tres por dos metros y treinta toneladas de peso para su traslado al vertedero.
La Sociedad Alta Velocidad afrontará en los próximos meses la cuarta inversión más cuantiosa del proyecto de soterramiento hasta el momento. Después de las adjudicaciones del nuevo complejo ferroviario (118 millones), la variante de mercancías (108) y los túneles del Pinar de Antequera (76,2), ahora le toca el turno a una obra complementaria en pleno casco urbano, que tiene como objetivo mejorar el tráfico en el entorno de la estación y liberar suelo en esta zona de cara a la creación del bulevar dibujado por Rogers. El Ayuntamiento recibió ayer oficialmente el proyecto de nuevo túnel para coches de Arco de Ladrillo, una infraestructura cuyo coste alcanza los 31,8 millones de euros, y que comenzará a construirse a partir del próximo mes de junio, cuando se haya abierto el primer tramo de la Ronda Exterior y haya concluido la reforma de la avenida de Salamanca. Fuentes consultadas explicaron que la obra saldrá a licitación en el consejo de administración de la Sociedad Alta Velocidad que se celebrará en diciembre o enero, dependiendo de las agendas de los responsables de este órgano.
Este paso inferior, de 780 metros de longitud y sentido único en dirección al Paseo de Zorrilla, encauzará bajo tierra el tráfico de turismos procedentes de la Carretera de Madrid hasta García Morato, a la altura del antiguo Hospital Militar, ahora sede del 112. Además, el túnel contará con un brazo subterráneo con salida a Puente Colgante. Su tamaño obligará a que incluya un centro de control de tráfico con personal las 24 horas para atender posibles urgencias, que se vigilarán con un sistema de cámaras.

Desmontaje por piezas
Antes de afrontar este tajo, habrá que demoler el actual viaducto. El proyecto, redactado por la empresa Intecsa Inarsa, contempla utilizar maquinaria de hilo diamantado para trocear el tablero, cuya longitud total alcanza los 235 metros. Las mismas fuentes explican que el método elegido para el despiece, con un periodo de ejecución de unos tres meses, es el más adecuado en este entorno residencial, ya que genera «una baja contaminación acústica, prácticamente no produce polvo y no provoca vibraciones».
La obra empezará por el vano de las vías del tren. Se colocarán cimbras de seguridad y desde este punto se comenzará el cortado en trozos de tres por dos metros y con un peso que oscilará entre las 25 y las 30 toneladas. Estos bloques se retirarán con una grúa y se depositarán en camiones para su posterior traslado al vertedero autorizado, donde se procederá a la demolición total.
Durante el tiempo que dure esta operación, la velocidad del tráfico ferroviario se limitará a 30 kilómetros por hora en este punto. Los responsables del Adif planifican ahora esta obra y estudian si será necesario el desmontaje del monumento de Arco de Ladrillo para que no resulte dañado. Por otra parte, hay que reservar los espacios para el posado y carga de los bloques de hormigón. Como es lógico, el viaducto quedará totalmente cerrado al tráfico de coches durante los tres meses que duren los trabajos. Una vez eliminado este puente, las máquinas comenzarán la construcción del túnel, que se realizará con el sistema de muros pantalla. El periodo de ejecución total de este paso, incluida la demolición, será de dos años, así que para el verano del 2012 los automóviles ya circularán bajo tierra si se cumplen las previsiones. Esta intervención llevará a eliminar el tránsito de vehículos en su totalidad en este tramo.
El proyecto recibido ayer en el Ayuntamiento de Valladolid no contempla todavía el túnel que sacará de la futura estación de trenes el tráfico de turismos. Discurrirá por la calle Mikado y conectará con el tronco del paso subterráneo de Arco de Ladrillo. Los planos del proyecto contemplan circulación secundaria en superficie, pero el grueso desaparecerá de este entorno, lo que permitirá crear una plaza estancial en este punto de la capital, ahora uno de los lugares más inhóspitos al soportar miles de coches al día.
La Sociedad Alta Velocidad afrontará en los próximos meses la cuarta inversión más cuantiosa del proyecto de soterramiento hasta el momento. Después de las adjudicaciones del nuevo complejo ferroviario (118 millones), la variante de mercancías (108) y los túneles del Pinar de Antequera (76,2), ahora le toca el turno a una obra complementaria en pleno casco urbano, que tiene como objetivo mejorar el tráfico en el entorno de la estación y liberar suelo en esta zona de cara a la creación del bulevar dibujado por Rogers. El Ayuntamiento recibió ayer oficialmente el proyecto de nuevo túnel para coches de Arco de Ladrillo, una infraestructura cuyo coste alcanza los 31,8 millones de euros, y que comenzará a construirse a partir del próximo mes de junio, cuando se haya abierto el primer tramo de la Ronda Exterior y haya concluido la reforma de la avenida de Salamanca. Fuentes consultadas explicaron que la obra saldrá a licitación en el consejo de administración de la Sociedad Alta Velocidad que se celebrará en diciembre o enero, dependiendo de las agendas de los responsables de este órgano.
Este paso inferior, de 780 metros de longitud y sentido único en dirección al Paseo de Zorrilla, encauzará bajo tierra el tráfico de turismos procedentes de la Carretera de Madrid hasta García Morato, a la altura del antiguo Hospital Militar, ahora sede del 112. Además, el túnel contará con un brazo subterráneo con salida a Puente Colgante. Su tamaño obligará a que incluya un centro de control de tráfico con personal las 24 horas para atender posibles urgencias, que se vigilarán con un sistema de cámaras.

Desmontaje por piezas
Antes de afrontar este tajo, habrá que demoler el actual viaducto. El proyecto, redactado por la empresa Intecsa Inarsa, contempla utilizar maquinaria de hilo diamantado para trocear el tablero, cuya longitud total alcanza los 235 metros. Las mismas fuentes explican que el método elegido para el despiece, con un periodo de ejecución de unos tres meses, es el más adecuado en este entorno residencial, ya que genera «una baja contaminación acústica, prácticamente no produce polvo y no provoca vibraciones».
La obra empezará por el vano de las vías del tren. Se colocarán cimbras de seguridad y desde este punto se comenzará el cortado en trozos de tres por dos metros y con un peso que oscilará entre las 25 y las 30 toneladas. Estos bloques se retirarán con una grúa y se depositarán en camiones para su posterior traslado al vertedero autorizado, donde se procederá a la demolición total.
Durante el tiempo que dure esta operación, la velocidad del tráfico ferroviario se limitará a 30 kilómetros por hora en este punto. Los responsables del Adif planifican ahora esta obra y estudian si será necesario el desmontaje del monumento de Arco de Ladrillo para que no resulte dañado. Por otra parte, hay que reservar los espacios para el posado y carga de los bloques de hormigón. Como es lógico, el viaducto quedará totalmente cerrado al tráfico de coches durante los tres meses que duren los trabajos. Una vez eliminado este puente, las máquinas comenzarán la construcción del túnel, que se realizará con el sistema de muros pantalla. El periodo de ejecución total de este paso, incluida la demolición, será de dos años, así que para el verano del 2012 los automóviles ya circularán bajo tierra si se cumplen las previsiones. Esta intervención llevará a eliminar el tránsito de vehículos en su totalidad en este tramo.
El proyecto recibido ayer en el Ayuntamiento de Valladolid no contempla todavía el túnel que sacará de la futura estación de trenes el tráfico de turismos. Discurrirá por la calle Mikado y conectará con el tronco del paso subterráneo de Arco de Ladrillo. Los planos del proyecto contemplan circulación secundaria en superficie, pero el grueso desaparecerá de este entorno, lo que permitirá crear una plaza estancial en este punto de la capital, ahora uno de los lugares más inhóspitos al soportar miles de coches al día.